Más chistes de locos y varios
Un ladrón entra en una joyería disfrazado de cliente, pero olvida quitarse el pasamontañas antes de preguntar el precio de un reloj, y el dependiente, extrañado, solo atina a preguntarle si busca algo "a juego con el conjunto".
Un preso escribe una carta a su familia contando que ha aprendido un oficio en la cárcel. Al salir, monta un pequeño taller de cerrajería y, según cuenta, nunca ha tenido un cliente que se quede fuera de su propia casa.
Un guardia de seguridad detiene a un hombre que sale de un supermercado con un carrito lleno sin haber pasado por caja. El hombre se disculpa: "Es que iba tan concentrado buscando las ofertas que se me olvidó pagar", y curiosamente, se le olvida siempre.
Dos ladrones asaltan un banco por el conducto del aire acondicionado. Uno entra primero y se resbala haciendo ruido. Un policía pregunta quién anda ahí. "¡Miau!", responde el ladrón, y sigue su camino sin más contratiempos.
Llega una joven a una farmacia: "¿Tiene calmantes?" "Sí, claro." "Pues tómese una docena, que esto es un atraco."
Un padre le confiesa a su hijo que le robaron la tarjeta de crédito hace cinco meses y no lo ha denunciado. El hijo, extrañado, pregunta por qué. "Porque he calculado los gastos, y el ladrón se está gastando menos que tu madre."