Más chistes de locos y varios
Dos aficionados discuten: "Donde se ponga una buena corrida, que se quite el fútbol." "Toma, ¡y los toros!"
Un futbolista, muy torpe, era tan malo que cuando por fin marcó un gol, el público aplaudió más al balón por haber entrado solo.
Un hombre va al mercado y pide diez céntimos de queso.
Un mendigo se acerca a un hombre en la playa con la mano extendida: "Llevo veinticuatro horas sin comer." Y el hombre responde: "Pues ya te puedes bañar tranquilo, que no hay peligro de que te dé un corte de digestión."
Un hombre tan tacaño, tan tacaño, que no tomaba refrescos con gas por no desperdiciar los eructos.
Un hombre tan tacaño que, cuando murió su esposa, se casó con la cuñada para ahorrarse una segunda suegra.